El país que demuestra que la electricidad 100% limpia sí es posible
En un mundo donde la crisis climática ocupa titulares todos los días, hay países que están escribiendo una historia diferente.
Costa Rica es uno de ellos al hacer de la energía renovable su principal fuente de electricidad.
El país centroamericano logró algo extraordinario ya por varios años: producir toda su electricidad sin quemar combustibles fósiles. Cero hidrocarburos. Cero emisiones desde su sistema eléctrico. Solo energía renovable.
Y no fue casualidad. Fue el resultado de años de decisiones estratégicas.
Una combinación inteligente de recursos naturales
Costa Rica entendió algo clave: depender de una sola fuente no es suficiente. Por eso construyó una matriz energética diversa, apoyándose en lo mejor de su geografía.
Su electricidad proviene principalmente de:
- Hidroeléctricas (la base del sistema)
- Energía geotérmica
- Energía eólica
- Energía solar
- Biomasa
Con embalses como Arenal, Cachí, La Angostura y Pirrís llenos gracias a las lluvias, el país pudo cubrir toda su demanda eléctrica sin activar plantas térmicas.
Pero lo más importante no fue la lluvia. Fue la planificación previa.

Una decisión política sostenida en el tiempo
La apuesta por las energías renovables no fue improvisada. Durante años, Costa Rica invirtió en infraestructura, marcos regulatorios y programas que facilitaron la participación privada y la generación distribuida.
Dos mecanismos fueron clave:
- Un sistema de subastas específicas por tecnología, que permitió expandir rápidamente la capacidad renovable.
- Programas que permiten a los ciudadanos generar su propia energía y vender el excedente a la red.
Entre 2006 y 2013, el país atrajo más de US$1.700 millones en inversión renovable. Solo en 2013, el récord fue de US$600 millones destinados a este sector.
Resultado: una red eléctrica sólida, limpia y resiliente.
Líder regional y referente mundial
Costa Rica no solo lidera en Centroamérica.
Ha sido reconocido como uno de los países mejor posicionados del mundo en sostenibilidad energética.
En América Latina, es referente en políticas públicas verdes y en transición energética inteligente.
Mientras muchos países aún debaten cómo reducir su dependencia del petróleo, Costa Rica demuestra que sí se puede construir un sistema eléctrico casi completamente renovable.
Beneficios que van más allá del clima
La energía limpia no solo reduce emisiones.
También:
- Disminuye la necesidad de importar combustibles.
- Reduce costos para el país.
- Puede traducirse en tarifas más bajas para los usuarios (se estimó hasta un 15% de reducción).
- Protege uno de sus mayores activos: su naturaleza y su industria turística.
Un país famoso por su biodiversidad entendió que proteger su entorno no es solo una causa ambiental… es también una estrategia económica.

Un modelo que inspira
Costa Rica se propuso que su matriz energética fuera completamente limpia. Y aunque el camino tiene desafíos, como la dependencia del clima, el avance es contundente.
No se trata solo de generar electricidad sin contaminar.
Se trata de demostrar que la transición energética no es una utopía.
Es planificación.
Es inversión.
Es voluntad política.
Es visión a largo plazo.
En medio de tantas noticias difíciles sobre el planeta, Costa Rica ofrece algo poderoso: una prueba real de que un futuro energético limpio no es una promesa, es una realidad en construcción.
Y eso sí que es una buena noticia. 🌿⚡