¿QUÉ HACE EL CRM DE BIKY?

Ejecuta tu embudo comercial con un Vendedor IA que trabaja junto a tu equipo
para cerrar más ventas sin convertir al humano en capturista de datos

El Problema

Los sistemas CRM tradicionales dependen del humano para existir

Si el vendedor no registra, el embudo miente. Si no da seguimiento, la oportunidad muere. Si se va, se lleva la información. El sistema nunca tuvo control real.

Además, la mayoría de CRMs captura bien la data estructurada (campos, etapas, montos, fechas), pero deja fuera la data no estructurada (conversaciones, audios, intención, estados de ánimo, objeciones, urgencia). Por eso el embudo se ve “ordenado” mientras la realidad comercial ocurre por fuera del sistema.

Consecuencias de no tener un buen CRM con IA:

  • Información incompleta o tardía
  • Embudos que no reflejan la realidad
  • Seguimiento inconsistente
  • Dirección sin visibilidad operativa
  • Escalabilidad limitada al talento individual

La Tésis BIKY

El CRM debe ser operado por inteligencia artificial y supervisado por humanos

En BIKY, el Vendedor IA ejecuta la operación diaria: escucha conversaciones, actualiza oportunidades, mueve embudos y dispara acciones. El humano se enfoca en persuadir, negociar y cerrar.

La clave es que la IA convierte la data no estructurada (lo que el cliente dice y cómo lo dice) en data estructurada operativa (etapas, actividades, razones, señales y próximos pasos) para que el CRM esté siempre actualizado sin fricción.

Cuando la IA diligencia el CRM:

  • El embudo siempre está actualizado
  • El seguimiento es inevitable
  • El contexto nunca se pierde
  • El vendedor humano vende más y mejor
  • La dirección recupera control real

Cuando la IA ayuda a ejecutar el seguimiento y mantiene el embudo vivo, la conversión sube y el tiempo a cierre baja

  • Menos tiempo en el CRM, más tiempo vendiendo
  • Cero oportunidades olvidadas
  • Seguimiento constante sin desgaste
  • Mayor velocidad de respuesta
  • Conversión más estable y predecible

PREGUNTAS FRECUENTES

Un CRM (Customer Relationship Manager) gestiona y ejecuta la operación comercial: oportunidades, embudos, actividades, cotizaciones, responsables y seguimiento para cerrar ventas.

Un CDP (Customer Data Platform) unifica y gobierna los datos del cliente: identidad, perfiles, eventos y consentimiento para tener una vista única y activar audiencias y analítica en todos los canales.

El CDP es la base de datos unificada del cliente; el CRM es el sistema de ejecución de ventas sobre ese cliente.

Este CRM se diferencia de un CRM tradicional en tres cosas clave:

Opera en modo híbrido IA + humano
La IA resuelve lo repetitivo (captura, actualización, recordatorios, cadencias) y el equipo humano se enfoca en negociación, relación y cierre, con analítica en tiempo real para decidir con precisión.

Está asistido por IA desde el origen
No se limita a “registrar” información. La IA diligencia oportunidades, sugiere la siguiente acción y sostiene el seguimiento para que el embudo no se congele.

Ejecuta el proceso, no solo lo documenta
Combina embudos con reglas, acuerdos de nivel de servicio (SLA) y automatizaciones que disparan eventos para empujar oportunidades y prospectos, crear actividades y mover etapas de forma consistente.

En el uso común, CRM significa Gestión de Relaciones con Clientes (Customer Relationship Management). En BIKY usamos el concepto como “gestor” porque no lo tratamos solo como una metodología o un repositorio, sino como un sistema que administra la relación comercial en el día a día: organiza oportunidades en embudos, mantiene el seguimiento, crea actividades y empuja avances con asistencia de inteligencia artificial. Por eso, aunque el acrónimo viene de “Management”, aquí se entiende como un “Manager” operativo que ejecuta la relación, no solo la registra.

No. Lo libera. La IA ejecuta la operación repetitiva y administrativa. El humano se enfoca en cerrar, negociar y construir relaciones.

Sí, cuando las reglas lo permiten. Siempre con evidencia y trazabilidad.

Sí. El control humano es permanente. La IA se adapta y continúa ejecutando.

La promesa del sitio es “integrando en minutos, no en meses” y “todo activado desde el primer día” (en planes). En la práctica, un primer caso de uso suele ser: conectar 1–2 canales, unificar campos maestros en el CDP y activar un segmento con una acción concreta (seguimiento o reactivación). El tiempo real depende menos de la tecnología y más de la adaptación interna del negocio: qué tan rápido aprueban accesos e integraciones, qué tan clara está la definición de datos maestros y reglas de consentimiento, y cuánta burocracia existe para alinear a marketing, ventas, TI y legal.

Sí. El Vendedor IA es el núcleo del CRM, no un complemento.